domingo, 9 de noviembre de 2014

Menundencias Vol. XII

Ya de pie frente al espejo del armario, me decía: «Mirándome a los ojos no leerás nada, todo lo llevo escrito en la lengua» y a continuación le hacía muecas a mi Yo reflejado, como si esperase  tontamente una respuesta. 


¿Por alguna razón se desprendió la psique? Hubiera preferido que se le desprendieran las retinas. No. Ya estuve ciego una vez… nada es agradable y solo podía valerme de los recuerdos para entretenerme y guiarme.

Comprendí que había sido abandonado por mi alma, lo cual no era catastrófico pues nunca me aconsejo bien. Estoy incompleto. De mí solo queda la mitad, y la mitad no es suficiente. ¿Pedirle que regrese conmigo?

— Bueno, si tú estabas dentro de mí… pues qué esperas para regresar. Un momento, ¿no debería morir sin ti? 

sábado, 13 de septiembre de 2014

viernes, 18 de abril de 2014

JCDM

Siento que he aprendido bastante y conocido personas estupendas en los distintos lugares en los que trabaje, y ahora en el nuevo se que será así también... Sobre todo he valorado y valoraré los pequeños y grandes consejos de las personas a las que considero mis amigos. Me equivoco, los consejos de tus amigos no tienen tamaño... La amistad, la verdadera, trasciende el espacio y el tiempo en común. JCDM

jueves, 17 de abril de 2014

¡Hasta siempre Gabo!

Nunca antes había sentido tanto la partida física de una persona a la que no conocí, miento... lo conocí a través de la genialidad de su prosa. Gracias Gabo por compartir tu genialidad a través de tu obra literaria, gracias por compartir y vivir nuestra época.  ¡Hasta siempre!


domingo, 13 de abril de 2014

Menudencias X

Llegara el momento en que los desocupados tendrán que encargarse de los razonamientos ociosos, para entonces todo el arte se habrá consumido en una Primavera Negra - Reflexiones a bordo del taxi 24 horas. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Menudencias IX

Un recuerdo remoto me ha tocado el hombro mientras terminaba un trabajo. Era junio del 2006 y me encontraba con mi padre en Chanchamayo; finalmente iba a conocer aquellas tierras de café de las que tanto había oído que tenía (mos). Debido a una enfermedad había perdido tiempo valioso en el año 2005 y parte del 2006. Tuve que dejar en stand by mi preparación pre-universitaria. Me sentía desolado;desolado como aquel camino por el cual llegamos hasta Margarita, un sendero de cardos y pasifloras… A la vez también frustrado, todavía no aceptaba el hecho de no haber podido ingresar a la escuela de Filosofía de la San Marcos. Bueno, a mis padres no les preocupo, más bien se alegraron. “¿De qué ibas a vivir?” En esos días, mientras ojeaba viejas revistas de Selecciones leí un artículo que se titulaba: “La vida es circunstancial” cuyo contenido, si bien ya no recuerdo con exactitud, en ese momento me impulso a tomar una decisión. “Pa’, en el 2012 terminaré la universidad”, le dije. “Así que debemos regresar a Lima, ya me siento bien.” Y fue así, porque en marzo del 2007 postularía por segunda vez a San Marcos, esta vez a la escuela de Derecho. Antes me preguntaba si realmente el tiempo que “perdí” por estar enfermo fue necesario. Ahora ya no me importa, solo sé que si tuviera acceso a un mundo paralelo elegiría como familia a la que ya tengo, como centro de estudios a la facultad de Derecho de la San Marcos y como amigos a los mismos que hice en ella. Lo demás puede ser circunstancial.